ARTICULO DEL MES DE FEBRERO DE 2021

“Reirradiation for Locoregional Recurrent Breast Cancer”

Sayeh Fattahi, BS,a Safia K. Ahmed, MD,b Sean S. Park, MD, PhD,b Ivy A. Petersen, MD,b Dean A. Shumway, MD,a Bradley J. Stish, MD,b Elizabeth S. Yan, MD,b Nicholas B. Remmes, PhD,b Robert W. Mutter, MD,b and Kimberly S. Corbin, MDb*, Advances in Radiation Oncology (2021) 6, 100640


El artículo del mes corresponde a un estudio retrospectivo del grupo de la clínica Mayo sobre su serie de pacientes re-irradiados por cáncer de mama.

Introducción: Este es un problema creciente en los equipos dedicados al tratamiento del cáncer de mama debido en parte a la mejoría significativa de los tratamientos sistémicos, la recurrencia local puede ser un enorme problema para los pacientes impactando negativamente en la calidad de vida. La heterogeneidad en la literatura es muy importante y este trabajo busca aportar con una cohorte más reciente en un centro reconocido.

Diseño: Se incluyeron 74 pacientes consecutivos tratados con un segundo curso de radioterapia a la mama o pared torácica entre 1999 y 2019. Dos pacientes recibieron un tercer curso y fueron excluidos. Se incluyeron pacientes tratados en las áreas nodales. La gran mayoría con radioterapia externa con fotones utilizando radioterapia de intensidad modulada. Un porcentaje menor se trató con protones. Los pacientes fueron evaluados para recurrencias locorregionales, recurrencias a distancia y efectos adversos en base a CTCAE versión 5.0. Se utilizó el método de Kaplan Meier y Log-rank para comparar las curvas.

Resultados: 72 mujeres fueron incluidas para el análisis 51 (71%) tuvieron cirugía conservadora en primer tratamiento y 14 (19%) mastectomía, 5 (7%) solo tuvieron biopsia por recurrencia post-mastectomía. La dosis (mediana-IQ) fue 6000 cGy (50.4-60.4) y 39 pacientes tuvieron una sobreimpresión (1000 cGy). La mediana de intervalo entre RT fue 73 meses (29-129). A la recurrencia 27 (38%) solo recibió biopsia, 23 (32%) mastectomía y 11 (15%) cirugía local amplia. Los pacientes con solo biopsia tenían MT previo o enfermedad diseminada. 34 pacientes (47%) tenían enfermedad macroscópica al momento del 2do curso de RT. 44 (61%) pacientes recibieron irradiación con intención curativa y 28 (39%) con intención paliativa. La re-irradiación fue con fraccionamiento convencional en 47 (65%) pacientes o hipofraccionada en 21 (29%). 17 pacientes (24%) recibieron quimioterapia concomitante con capecitabina y 15 (21%) con hipertermia. La mediana de seguimiento desde la re-irradiación fue de 22 meses(11-43). 43 (60%), 22 (31%) y 6 (8%) tuvieron radio dermitis G1, G2 y G3 respectivamente. 1 paciente tuvo invasión linfovascular difusa y presentó radionecrosis. La extensión de los campos de RT y el uso de quimioterapia concomitante se asociaron a toxicidad G3. Toxicidad tardía presentaron 1 plexopatía braquial, 1 osteonecrosis, 2 necrosis de tejido blando, 7 restricción movilidad de hombro y 7 herida operatoria, 8 linfedema y fibrosis de pared y 13 fibrosis pulmonar. Posterior a la re-irradiación 2 pacientes presentaron necrosis cutánea 1 de ellas requirió cierre con injerto 2 años post RT. El control locorregional a 2 años fue de 74,6% y la SG de 65,5%. En pacientes tratados con intención curativa el control LR fue de 93,1% si no presentaban enfermedad macroscópica y de 57,1% en presencia de enfermedad macroscópica. En pacientes tratados con intención paliativa el control fue de 50,7%. La sobrevida global fue de 76,8%, 71,4% y 47.7%

Discusión: El presente estudio confirma que la re-irradiación en cáncer de mama es un tratamiento seguro con una tasa de complicaciones a corto plazo similar a la descrita en estudios de tratamientos primarios. Se observa un aumento de la toxicidad tardía, aunque en su gran mayoría esta es G1 o G2. La presencia de enfermedad macroscópica al momento de la re-irradiación es un factor pronóstico de peor control local en este escenario. Persisten interrogantes no resueltas como el mejor fraccionamiento en este escenario, así como el rol de combinación con quimioterapia concomitante o hipertermia.

Conclusión: La re-irradiación es una estrategia segura en un porcentaje importante de los pacientes con recurrencias locales que puede integrarse en el manejo multidisciplinario de los pacientes con recurrencias locales de cáncer de mama previamente irradiadas.

Dr. Tomás Moro

Radioterapia Oncológica

Pontificia Universidad Católica de Chile